30 noviembre 2009

Sin juicio alguno

Todo empezó el jueves cuando fui a visitar al mi dentista. Cuando vio mis radiografías me dijo que era inevitable y que me las tenian que sacar de inmediato. Obvio me refiero a las muelas del juicio, que no planeaban salir debido a mi falta de espacio y lo único que estaba ocasionando era que mi ortodoncia de cinco años se fuera a la basura. Así que me recomendó a un "cirujando maxilofacial" y yo confié ciegamente en la recomendación. Supuse que me iban a sacar las muelas de una en una,con una semana se separación mínimo entre cada una, pero cuando mi dentista me dijo muy quitado de la pena que me iban a quitar las cuatro en un sólo día casi me da el patatus.

Así que hicimos la cita para el sábado y mis papás me acompañaron, no se sabía quien estaba más nervioso de los tres pero cuando llegamos comprobamos que mi mamá fue la ganadora.Le preguntó un millón de veces al doctor si no iba a ver problema con la anestesia, que si iba a ser demasiada la dosis para mi pequeño y delicado cuerpo, que si iba a aguantar tanto jaloneo en mi pequeña boquita, etc. El "cirujano maxilofacial" sólo le sonrió y le dijo que ponía a su más preciado tesoro (osea yo) en la mejores manos.
Una vez en el quirófano, el "cirujano maxilofacial" me preguntó que si queria las cuatro de una vez, me dijo que él lo recomendaba para pasar por el infierno una sola vez y olvidarme de eso para todala vida. Desde luego accedí super valiente. No dejé de temblar hasta que pidió a su asistente que pusiera a Shakira para concentrarse. Y así pasé el tiempo...y en menos de una hora ya habá terminado!!!
En serio no lo podía creer!!!!!!!! Menos de una hora, sin dolor alguno, ni siquiera sentí la aguja de la anestesia entrar en mis delicadas encías!!! Claro que como soy yo no podía faltar el momento penoso e incómodo cuando le pregunté (con la boca abierta llena de aparatos, la lengua y labios dormidos y babeando) si me iba a "coser"....(traten de pronucniar coser con la boca asi y escuchen como suena). El "cirujano maxilofacial" y su asistente me miraron raro y se empezaron a reir...yo no entendía porque la anestesia y la baba me taparon el cerebro hasta que el "cirujano maxilofacial" me dijo: " Esa es una propuesta muy indecorosa no?" seguida de una risita... Entonces entendí!! y opté por quedarme callada hasta salir de ahi.

Al final de esa hora de dolor placentero me dio las indicaciones para cuidar mis heridas y el día de hoy estoy orgullosa de decir que ya no tengo muelas del juicio, pero en su lugar tengo unos hermosos cachetes que me hacen parecer a Quico o, como diría mi mejor amiga, a la señora Puff de Bob Esponja. Claro que al tener inflamada toda la cara no puedo hablar de otra manera que no sea como el Pato Lucas.
Si quieren horas de diversión les aconsejo una visita al "cirujano maxilofacial".

0 comentarios: