La vida está llena de pequeñas cosas que nos roban una sonrisa cuando menos lo esperamos y cuando más lo necesitamos. Algunos de estos pequeños placeres inútiles que me hacen sonreír inesperadamente son:
-Cuando saco las palomitas del micro y estando ya afuera, por el mismo calor del empaque, truena una en señal de que se acaba de hacer
-La hora gris
-Cuando compro un libro nuevo y no aguanto las ganas de llegar a mi casa para empezarlo
-Cuando estás a punto de terminar un buen libro y haces hasta lo imposible por atrasar el tiempo de lectura
-Oler algo que me recuerde a las vacaciones
-Saber, por algún comentario de algún amigo, que me extraña
-El olor del pasto recién cortado y de tierra mojada
-Los arcoíris
-El olor del ajo en el sartén
-Que pueda compartir con mi papá mi gusto por la comida gourmet
-La comida muy muy rica
-La comida en general
Son inútiles, ¡pero son míos!
28 febrero 2010
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